'Iván & Hadoum': el amor y la identidad en un romance contemporáneo

De Almería a Berlín: cómo una película independiente está reescribiendo las reglas de la representación trans en el cine. Así lo explica Ian de la Rosa, el director de, ‘Iván & Hadoum’, film que ha sabido cautivar a la audiencia desde su exploración de la identidad más universal: el ser humano.

Iván & Hadoum
'Iván & Hadoum'. //FOTO: Esther Boyarizo.

No queremos ser una cuota, sino estar integrados. Y hay que dejar de meter al colectivo LGTBI en un ‘nicho’, porque un nicho es donde se ponen los muertos. Nuestras historias son universales”, replica el joven director de Iván & Hadoum, Ian de la Rosa  (Granada, 1988). Una promesa del cine español que, desde Almería, se inspira en la sociedad actual y su experiencia como persona trans para contar historias cercanas. 

En un momento en el que el cine parece retroceder en la representación de las identidades disidentes, su ópera prima irrumpe como un soplo de aire fresco: una historia de amor contemporánea que desafía los clichés, celebra la diversidad y redefine la mirada sobre lo trans desde la intimidad y la cotidianidad. Su director, Ian de la Rosa, conversa con La Corahe sobre el proceso creativo detrás de esta ópera prima —desde los ensayos con actores no profesionales hasta su consagración con el Teddy Award en Berlín—, los retos de filmar en Almería, y cómo su cine busca trascender las etiquetas para hablar, simplemente, de seres humanos.

La premisa lo cuenta así: “Iván (Silver) se enamora de Hadoum (Herminia Loh) en el invernadero donde trabajan. Sin embargo, su anhelado ascenso laboral interfiere en la relación, obligándole a decidir qué tipo de hombre quiere ser”. Con un nuevo proyecto en el horizonte, Ian reflexiona sobre el poder del cine como herramienta de liberación y la urgencia de contar historias que, como ella misma dice, “no solo entretengan, sino que cuestionen, conecten y abran espacios para todas las formas de existir”.

La sensibilidad, cercanía y desnudez de la historia llega desde proyecciones en el Festival de Málaga y pasando por el Festival de Berlín. Ahora, podrá disfrutarse en el ANDALESGAI este sábado 21 de marzo, a las 19:15 horas en los Cines Avenida de Sevilla (Marqués de Paradas, 15, Casco Antiguo).

Andalesgai
'Iván & Hadoum' (Ian de la Rosa, Teddy Award a la Mejor Película).
Iván & Hadoum
'Iván & Hadoum'. //FOTO: Lluís Tudela.

Narras una historia de amor contemporánea que va mucho más allá del romance: aborda diferencias laborales, expectativas sociales, presión familiar… ¿Cómo surge la idea de esta película?

Esta película empezó a gestarse hace unos diez años, justo después de terminar mis estudios. Había rodado un corto que llegó a Cannes y ganó un premio. Fue en ese proceso, al finalizarlo, cuando empecé a pensar: “¿Cómo sería una historia de amor en este contexto, pero con personajes adolescentes?”. Aunque no son los mismos personajes del corto, ni una continuación, sí hay un reflejo. Desde entonces, y sobre todo en los últimos cuatro o cinco años, he trabajado intensamente para que la película fuera real, para que reflejara lo que quería contar.

La película destaca por su diversidad y representación cotidiana, especialmente en el caso de Iván, un personaje trans. ¿Qué factores tuviste en cuenta para construirlo?

“Estudié mucho la representación trans en el cine. Los lugares comunes siempre eran los mismos: sufrimiento, violencia emocional y física, finales trágicos… Quería alejarme de eso.”

Durante años, analicé cómo se representaba lo trans en el cine, especialmente a personajes transmasculinos. En los últimos treinta años, las películas accesibles con estos personajes son contadas. Siempre aparecían los mismos elementos: el sufrimiento identitario, la violencia, los espejos como símbolo de conflicto… Y, sobre todo, finales trágicos. Boys Don’t Cry es un ejemplo importante, pero también termina con una muerte violenta.

Para Iván, teníamos claro que no queríamos repetir esos clichés. No hay sufrimiento por su identidad: su entorno lo acepta. Y algo fundamental era mostrar su cuerpo como deseado y con agencia para desear. Quería alejarme de la “porno miseria” y de la mirada paternalista o exotizante que a menudo acompaña a los cuerpos trans en la pantalla.

Iván & Hadoum
'Iván & Hadoum'. //FOTO: Esther Boyarizo.

 

“No es autoficción, pero hay mucho de mí: mis reflexiones, lo que me gustaría ver en el cine, lo que creo que falta.”

¿Te inspiraste en alguien real para crear a Iván?

No directamente. La historia es ficción, aunque entiendo que pueda parecer autoficción. Lo que sí hay es mucho de mí: mis preguntas, mis deseos como espectador y como persona trans. También está muy presente Almería, donde me crié, y el entorno de los invernaderos, la industria del plástico, la diáspora hispano-marroquí… Son contextos que conozco bien, aunque mi familia no esté directamente vinculada a ellos. La inspiración viene de ahí: de lo personal, de lo que me rodea y de lo que quiero ver en la pantalla.

Recientemente hemos visto cómo en los Oscar la visibilidad queer ha quedado por debajo de años anteriores. ¿En qué está fallando la sociedad o el cine a la hora de representar estas identidades?

 

“La deriva ultraderechista genera miedo: miedo a nombrar lo LGTB, miedo a posicionarse. Si ya pasa en Estados Unidos, pasará aquí. Somos los primeros en la lista cuando el autoritarismo avanza.”

Creo que el auge de la ultraderecha está generando un miedo generalizado. En Estados Unidos ya lo vemos, y aquí también: miedo a nombrar lo LGTB, a posicionarse, a que luego no se pueda navegar en un entorno cada vez más hostil. Si el Estado español virara hacia un modelo autoritario, el colectivo LGTBI y las personas racializadas seríamos los primeros en sufrirlo. Este año en los Oscar ya se notó esa regresión. Hacer Iván & Hadoum ha sido un privilegio, pero también un acto de resistencia. Hace diez años esta película no se habría podido hacer. Ojalá dentro de otros diez no sea solo una raya en el agua, sino un paso adelante.

Iván & Hadoum
Detrás de las cámaras de 'Iván & Hadoum'. //FOTO: Lluís Tudela.
Iván & Hadoum
Ian de la Rosa, detrás de las cámaras de 'Iván & Hadoum'. //FOTO: Lluís Tudela.

¿Falta representación, o más visibilidad de las películas que ya existen?

“No queremos ser una cuota, sino estar integrados. Y hay que dejar de meter al colectivo LGTBI en un ‘nicho’, porque un nicho es donde se ponen los muertos. Nuestras historias son universales.”

Falta representación real, no como cuota, sino como parte natural del cine. Y cuando hay representación, a menudo sigue llena de clichés. Se nos encasilla en un “nicho”, como si fuéramos un género aparte, cuando en realidad lo LGTBI puede ser universal. Sí, hay experiencias específicas por cómo nos cataloga la sociedad, pero también compartimos la humanidad: los mismos sentimientos, las mismas luchas. El cine que me interesa gestiona esos elementos universales, más allá de las etiquetas.

Hablemos de Hadoum, interpretada por Herminia Loh. ¿Qué tuvisteis en cuenta para darle vida?

El personaje de Hadoum viene de lejos, de mi cortometraje Farrucas. Quería explorar la intersección identitaria: Hadoum representa lo transcultural, algo que comparte con Iván. Los dos saben lo que es la discriminación, los prejuicios, pero se mantienen orgullosos y dignos. Además, Hadoum conecta con la Almería real, la que no se ve en el cine: una tierra que acoge culturas, que trabaja entre continentes, pero que rara vez se representa a sí misma. También era importante pensar lo “trans” más allá de lo transgénero: abrir el concepto a otras formas de tránsito, como el cultural.

Iván & Hadoum
'Iván & Hadoum'. //FOTO: Esther Boyarizo.

¿Cómo fue trabajar con Herminia Loh, que viene más del mundo musical?

Hermín y Aló, que interpreta a Hadum, es música, su proyecto es Restinga y también es DJ. Fue un hallazgo. Buscaba a alguien que pudiera encarnar la intimidad y la esnudez del personaje, pero no sabía quién sería. La encontré por Google: puse “cantante hispano-marroquí-andaluza” y apareció ella. Solo había una entrevista en un diario local, pero su mirada en una foto me dijo que era ella. Fue un proceso de dos meses y medio de ensayos sin guión, desde la improvisación, con Maricel como coach de intimidad. Tanto Hermín como Silber —que llegó por recomendación de la directora de fotografía— se lanzaron con una generosidad y valentía increíbles. Ninguno era actor, pero se entregaron al personaje.

“Les dejamos claro desde el principio: las escenas de intimidad y desnudez no eran negociables. Si no se sentían capaces, lo entenderíamos, pero no íbamos a renunciar a ellas.”


¿Y cómo fue trabajar con Silver, quien da vida a Iván?

Silver es amigo de Bea Sastre, la directora de fotografía. Vive en Londres, pero vino a España para el rodaje. Los dos actores, aunque muy diferentes, compartieron el proceso y se hicieron amigos. Eso facilitó mucho el rodaje, que fue intenso: 25 días, muchas localizaciones, poco tiempo para pensar. Pero el equipo hizo un esfuerzo tremendo y lo logramos.

'Iván & Hadoum'. //FOTO: Esther Boyarizo.

Recorrido en festivales: de Almería a Berlín

“Me queda algo más que decir sobre los personajes trans, especialmente sobre las mujeres trans. Pero después, creo que es hora de mirar lo ‘trans’ desde algo mucho más amplio, como una forma de ver el mundo.”

Tras su éxito en festivales, Ian adelanta que está preparando la siguiente película, que co-escribió mientras trabajaba en este film. “El género me atraviesa, pero quiero universalizar esa mirada. El género es un disfraz, a veces caro, a veces no, pero al final es una minucia cósmica. Sería genial liberarnos de lo binario, dar el siguiente paso”, explica.

Un legado que va más allá de los premios

“Al final, lo que más me interesa es que el cine sirva para algo más que entretener: para cuestionar, para liberar, para conectar. Que la gente vea ‘Iván & Hadoum’, y sienta que hay espacio para todas las identidades, para todas las formas de amar, de vivir, de existir. Eso sería el verdadero éxito.”

La película no solo ha ganado reconocimientos como el Teddy Award en Berlín o en Andalucía, sino que ha abierto una conversación necesaria sobre cómo se representa la identidad en el cine. Iván & Hadoum es, en palabras de Ian de la Rosa, un intento por “cambiar la mirada, por contar las historias desde otro lugar, sin miedo, sin clichés”.

El proyecto, gestado durante una década, refleja una evolución personal y artística: desde el cortometraje Farrucas hasta la ópera prima, pasando por la investigación exhaustiva sobre la representación trans en el cine. Pero también es un homenaje a Almería, a sus invernaderos, a su diversidad cultural, y a todas esas “disidencias” que rara vez encuentran espacio en la pantalla grande.

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