Pinkpantheress y Zara Larsson se unen en el vídeo de ‘Stateside’
Una colaboración que refuerza el relato visual y la marca personal de dos de las grandes figuras del pop europeo actual.
Cuando Pinkpantheress lanzó su álbum de remixes Fancy Some More?, en el que compartió nuevas versiones de sus canciones de Fancy That, los amantes de la música pop europea se alegraron al ver que una de las colaboraciones venía de la mano de Zara Larsson. Esta unión no es nada casual. Pinkpantheress y Zara Larsson son, probablemente, junto con Rosalía, las grandes representantes de Europa en el plano musical internacional del momento.
Un amor a distancia
Al igual que en la original de Stateside, Pinkpantheress mantiene en el remix el concepto de mantener un amor intercontinental con un estadounidense mientras ella vive en su Reino Unido natal. Se le une Zara Larsson, contando cómo debe balancear el romance con su novio sueco con el residir en Estados Unidos para perseguir sus ambiciones artísticas.
Todo esto va acompañado de una mezcla entre dance-pop y breakbeat junto con el clásico estilo etéreo de las producciones de la cantautora británica.
El vídeo musical y la importancia de tener una marca
El acompañamiento visual al remix de Stateside no es una gran producción audiovisual. Pero es divertido y brillante. Como diría Belén Esteban, “está bien que lo hagan”.
Y si bien no le cambiaría la vida a un profesional de la imagen y el sonido, para un docente de marketing es todo un caramelo. Tanto Pinkpantheress como Zara Larsson –como, sea casualidad o no, la ya mencionada Rosalía– son artistas que han sabido utilizar su propia nacionalidad como imagen de marca.
Pinkpantheress, que se hizo famosa gracias a sus autoproducciones durante la pandemia, ha ido modelando poco a poco su imagen en relación con la estereotípica elegancia británica. El uso del tartán, de complementos como coronas o de los colores de la Union Jack, así como eventos para fans como una fiesta de té, hacen que su estética sea fácilmente identificable.
Por su parte, Zara Larsson, que lleva sonando en Europa desde la década pasada con temas como Lush Life o Symphony, finalmente ha conseguido el reconocimiento mundial este año con Midnight Sun. Tanto su último álbum como su sencillo homónimo deben su nombre al famoso “sol de medianoche” sueco. Este es un fenómeno que ocurre durante el solsticio de verano en el que el sol se mantiene durante las 24 horas del día. Y eso es lo que representa su último trabajo: un sol que no se pone en un verano que no acaba.
Si bien la nueva estética de la intérprete sueca no parece tan evidentemente ligada a su país como la de su compañera, hay recordatorios constantes en toda su nueva etapa, desde el pequeño abalorio con la bandera sueca que lleva en su cadena hasta el título de canciones como Puss Puss. Ella misma dijo:
Estoy realmente orgullosa de mi herencia pop sueca, así que quería escribir sobre un verano sueco donde el sol nunca se pone. […] Con Midnight Sun capturo esa atmósfera escandinava, algo con lo que he crecido; es una parte fundamental de mí, tanto de mis recuerdos más felices como de los más tristes. Las noches de verano suecas son parte de mi alma.
Coherencia como valor diferencial
En un momento en el que la atención del público es cada vez más fugaz, Stateside funciona como recordatorio de que no todos los lanzamientos tienen que ser eventos para cumplir su función. La colaboración entre Pinkpantheress y Zara Larsson se apoya en una coherencia previa: el público ya sabe quiénes son, qué representan y cómo se comunican. Esa familiaridad es precisamente lo que permite que una propuesta sencilla resulte efectiva. Más que reinventarse, ambas artistas confirman que la constancia en el relato y en la imagen puede ser tan poderosa como cualquier gran despliegue visual.
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