Ángela Molina en la campaña del 8M: "No dejaremos que el pasado avance"
En la nueva campaña del Ministerio de Igualdad, la actriz Ángela Molina sirve como hilo narrativo contra el avance de la extrema derecha y sus consecuencias en lo que la sociedad percibe cómo debe ser una mujer.
“Las mujeres de alto valor no necesitamos tu validación”, reclama la actriz Ángela Molina en el corto del 8M, Día Internacional de la Mujer. En este nuevo anuncio, el Ministerio de Igualdad critica el concepto difundido en redes sociales por entornos machistas que dictan cómo debe actuar una mujer.
Cuidar la apariencia, modestas, arreglarse hasta para hacer la compra, femeninas, agradables, familiares, agradablemente receptivas, exclusivas, puras, sumisas, fieles. Esto es lo que claman desde redes, lo que enumera Ángela Molina mientras se desmaquilla y retira sus tacones. “Este manual se ha creado a partir de publicaciones de 2025, aunque suene a 1950”, reclama.
Durante la presentación celebrada este lunes, la ministra Ana Redondo advirtió que las mujeres afrontan hoy lo que definió como “violencia 5.0”, es decir, agresiones en el ámbito digital. Señaló que se está “romantizando los roles de género tradicionales” a través de ideas como las tradwives (esposas y madres abnegadas). Una figura de mujer que promueve una vuelta a esquemas tradicionales.
La estética del clean look, que busca lo limpio, lo puro, lo ordenado, en la apariencia de la mujer. Estas narrativas, explicó, buscan frenar los avances logrados en derechos e igualdad. Porque se oponen a la libertad de la mujer y su derecho a ocupar espacios, como ella quiera, cuando ella quiera.
Tanto la ministra como la secretaria de Estado de Igualdad y para la Erradicación de la Violencia contra las Mujeres, María Guijarro, subrayaron que estos mensajes intentan revertir los progresos del feminismo en España y a nivel global, en un contexto marcado por el auge de planteamientos de ultraderecha.
Un vídeo breve, pero directo
En el corto, la actriz Ángela Molina experimenta, no una transformación, sino un regreso a su propia esencia. Deja atrás la imagen de una mujer que encaja en esta estética limpia y correcta de lo que muchas personas ahora entienden como “la mujer perfecta”. En el avance del vídeo, pasa a sostener una pancarta con el lema “No dejaremos que el pasado avance”, frase que ella misma pronuncia con determinación.
Este mensaje encaja con la postura de tantas actrices que se oponen a las condiciones de la sociedad, tanto en el cine como por detrás de cámaras. El vídeo dura casi un minuto y medio, pero su intención es directa, breve, clara. Porque no hace falta adornar el guion para aclarar la trágica consecuencia en la mujer ante el avance de la extrema derecha y sus votantes, jóvenes y ancianos.
Ángela Molina, mujer de la transición
La elección de esta actriz para la campaña no es coincidencia. Conocida como una de las caras del cine de la democracia, perteneció al grupo de actrices que lucharon por la identidad de la mujer. Más allá del destape, violencia y sexualización de los cuerpos femeninos que promovía el cine de la Transición, Ángela Molina también quería romper la erotización masculina hacia la mujer en los tiempos del fascismo.
Ahora, con el auge de las mismas políticas fascistas desde el Parlamento y el Congreso de los Diputados, hasta debates televisados y entrevistas en El Hormiguero, la misma Ángela Molina se alza como un símbolo. Un recordatorio y un déjà vu: las mismas actrices que trataban de escapar de estas políticas, son las que siguen luchando décadas después.
La iniciativa de la campaña se difundirá del 4 al 22 de marzo en todo el país.
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