La mujer, dentro y detrás de 'Hamnet'
Al frente de la adaptación cinematográfica de 'Hamnet', Jessie Buckley arrasa en la temporada de premios y Chloé Zhao aspira a consolidar su éxito en los Oscar.
Nacida el 28 de diciembre de 1989, la protagonista de Hamnet no atraviesa ninguna ensoñación ni relato ficticio, sino que se planta firme ante los premios por su papel en el film. La naturaleza (femenina) cobra protagonismo en Hamnet. La sensibilidad y la empatía se convierten en la narrativa que confecciona Chloé Zhao, vive en una historia contada por una mujer, desde el libro escrito por otra mujer, Maggie O’Farrell. Y, asimismo, llega protagonizada por la brillante Jessie Buckley en la historia de Shakespeare, desde la posición de su esposa, Agnes (o, como es más conocida, Anne).
La emotividad y la amabilidad de no una madre, una esposa o un complemento, sino de un individuo inteligente, que quiere genuinamente a su familia. Ansía protegerla y conecta con la naturaleza desde la bondad y las artes médicas más alternativas que le proporciona. Jessie Buckley, quien la encarna, se ha alzado con el premio de Mejor Actriz en el Actor Awards. Primera actriz irlandesa en lograrlo, y ahora va directa a los Oscar.
Este año, Jessie es candidata a todos los grandes premios de la temporada cinematográfica. Todo comenzó el primer domingo de enero con los Critics Choice Awards.
Una semana más tarde obtuvo el Globo de Oro a mejor actriz dramática; diez días atrás recibió el BAFTA de la Academia británica, y el domingo se alzó con el Actors Awards, nombre con el que el sindicato de intérpretes rebautizó su galardón.
Ahora, a por el Oscar
La gala de los Oscar llega el domingo 15 de marzo en el Dolby Theatre, en pleno Hollywood. Para asistir deberá desplazarse hasta Los Ángeles, ya que, a diferencia de otras estrellas, Buckley vive en Norfolk, Inglaterra, desde 2022.
Buckley obtuvo el reconocimiento a la Mejor Interpretación de una Actriz en un Papel Protagónico por su trabajo en Hamnet. Por su parte, la directora china Chloé Zhao destaca como ganadora de varios Oscar por Nomadland y ahora viene nominada en ocho categorías por Hamnet. En su entrevista con EFE, la directora de Hamnet define esta etapa como “compleja”: “Puede ser un poco desagradable que a tu trabajo le pongan una etiqueta”.
Los pronósticos apuntan a que el 15 de marzo la realizadora podría recoger varias estatuillas por esta adaptación cinematográfica sobre el duelo de Shakespeare y Agnes tras la muerte de su hijo de 11 años. La cinta adapta la novela de Maggie O’Farrell y cuenta con la producción de Steven Spielberg.
Sobre sus inicios, Zhao ha asegurado que hace cine “por supervivencia”. “Me convertí en narradora y cineasta porque me costaba conectar, expresar o sentir mis emociones”, comenta la directora, que se define como neurodivergente.
La huella del duelo en la mujer
No obstante, Zhao reconoce que logra conectar con sentimientos universales: “La pérdida se siente igual, el desamor se siente igual, el amor se siente igual”. Zhao convierte las palabras de O’Farrell en una mirada mágica hacia el luto.
El amor se teje desde antes de la pérdida, desde un cariño equiparable al de Orfeo y Eurídice. Evoluciona al cuidado en familia, al respeto de Shakespeare y Agnes, y llega hasta el sacrificio de Hamnet. “Tienes que ser valiente”, le pedía el dramaturgo a su hijo en la película. Tanto, como enfrentar a la Muerte por el amor hacia su hermana. Tanto, como enfrentarla desde la pérdida de ambos. Y si Shakespeare convierte el recuerdo de la pérdida y el arrepentimiento de su ausencia en una obra cargada de emoción, Agnes controla el luto desde la compasión.
La fuerza de una mujer contra la naturaleza, la amabilidad del cariño que aún queda, incluso cuando el cuerpo de su hijo no tiene latidos. Y esto es algo que transmite la nominada y galardonada Jessie Buckley a la perfección.
La fuerza de Jessie Buckley
Un ejemplo es la escena del primer parto de la Anne Hathaway (Agnes), interpretada por Jessie Buckley. “El primer nacimiento en el bosque fue muy diferente al segundo, estaba mucho más en contacto con su cuerpo. El bosque, metafóricamente, es su conexión con su propio bosque interior; no solo con su cuerpo, sino con el linaje de las madres y las mujeres de su linaje”, explicaba Zhao a EFE.
Hamnet fue enterrado el 11 de agosto de 1596 a los 11 años. Se desconoce la causa de su muerte, pero, por el auge de la peste, la gente teoriza sobre la enfermedad.
Matrimonio y vida familiar
“Muchos biógrafos han minimizado a los hijos y a la esposa de Shakespeare, y parecen aceptar la idea de que él se fue de Stratford-upon-Avon para no regresar, lo cual no es cierto”, sostuvo O’Farrell en 2023.
La pareja tuvo tres hijos: Susanna (1583) y los mellizos Judith y Hamnet (1585), nacidos en Stratford-upon-Avon. Mientras Shakespeare trabajaba largas temporadas en Londres, Anne permanecía con los niños. En 1597, el dramaturgo compró en Stratford la casa más grande del pueblo, New Place. Años después regresó allí definitivamente con su esposa e hijas.
En la ficción, Agnes viaja a Londres y, al ver representada la obra, comprende que su esposo ha inmortalizado a su hijo. Como resume Buckley: “Hamnet, aunque muere, vive. Shakespeare ha creado una forma de que su hijo trascienda el momento”. Lo hace en una escena emotiva, el peak de la película, donde todos los asistentes consuelan al protagonista de la obra de Shakespeare.
Anne Hathaway en el centro de Shakespeare
La novela y la película reivindican a Anne/Agnes Hathaway, tradicionalmente relegada. Investigaciones recientes destacan su relevancia en la vida familiar. Su epitafio la describe como “madre amada” y “tan gran regalo”. También la alaban como “madre lactante”, expresión que aludía a la transmisión moral a los hijos.
El famoso legado de la “segunda mejor cama” fue interpretado durante siglos como un desaire, pero estudios posteriores indican que la mejor se reservaba para huéspedes. Esa herencia, reservada a Agnes, era el don más caro que el dramaturgo poseía.
¿Qué opina la mujer de la vida de Shakespeare?
La escasez de datos sobre la vida del dramaturgo ha permitido que la ficción complete los vacíos. Según Farah Karim-Cooper, Hamnet plantea una pregunta sugerente: “¿Y si la historia la contara Anne Hathaway?”.
Así, la obra y la película desmontan la imagen del genio distante y lo devuelven a su dimensión más humana. Porque es ella quien, fuera de los estereotipos sociales, sufre atravesada por la pérdida, la peste y el dolor que también impregnan tragedias como Romeo y Julieta o El rey Lear.
Autor


