Barcelona vibra al ritmo del rock barroco con The Last Dinner Party

Las chicas del grupo de rock británico The Last Dinner Party hicieron bailar toda la sala Razzmatazz, con el carisma y teatralidad que las caracteriza y diferencia de todo el panorama musical.

The Last Dinner Party
The Last Dinner Party en Barcelona. //FOTO: Christian Bertrand.

Desde el poderoso arranque de Woman is a Tree, hasta sus populares Sinner, This is the killer speaking y Nothing Matters. La banda de rock británica llegaba el miércoles 11 al Razzmatazz de Barcelona, que dejaba a las chicas completamente impresionadas por un público tan entregado y vibrante. La esencia femenina, el poder del rango vocal, la combinación de armonías en directo de cada una de The Last Dinner Party, hizo que su audiencia se uniera a toda una ceremonia de baile, risas, gritos y, por encima de todo, buena música en directo.

El público, joven y mayoritariamente femenino, parecía una extensión estética del propio escenario: terciopelo, encajes y una marcada sensibilidad barroca. Georgia Davies (bajo), Lizzie Mayland (guitarra), Abigail Morris (voz), Aurora Nishevci (teclados) y Emily Roberts (guitarra) reivindicaron su esencia a la perfección.

The Last Dinner Party
The Last Dinner Party en Barcelona. //FOTO: Christian Bertrand.

“Nothing lasts, I know I’ve seen the scythe in its sheath”, ya lo cantaban en The Scythe, canción que no dejó indiferente a nadie. La sala respondió coreando cada verso, y Morris, emocionada ante la ovación generada desde el público explicó que la compuso en soledad en Londres, y el contraste entre ese origen íntimo y la recepción multitudinaria añadió una nueva capa de significado. 

The Last Dinner Party
The Last Dinner Party en Barcelona. //FOTO: Christian Bertrand.

Sin recurrir a artificios, fijaron desde el arranque, por medio del poderoso Agnus Dei, el tono grave y ceremonial que define su propuesta. Con vestidos y ropajes vaporosos, corsés a juego, bailes coordinados con sus instrumentos y un fondo clásico, el carisma de las chicas que conforman ese grupo queer llegaba a cada persona presente. Por medio de Count the Ways, The Feminine Urge, I Hold Your Anger, y temas como Gjuha, Second Best o Rifle, el concierto surgía con la naturalidad teatrera que las caracteriza.

El compromiso de las chicas se mostraba con su habitual cercanía. Ya fuera por medio de la bandera lésbica que Morris tomó de una de las chicas del público, o bien pidiendo un aplauso para los simpáticos voluntarios presentes en el concierto. Y es que también hubo espacio para expresar su apoyo al banco de alimentos, reafirmando su compromiso social, para el cual iba parte de las ganancias generadas por su merchandising

El bis con This Is the Killer Speaking, acompañado de una coreografía dirigida desde el escenario que llevaba a todo el mundo a dar vueltas a la vez, y el reprise final de Agnus Dei clausuraron una actuación que las consolida como una de las propuestas británicas más firmes del presente. A juzgar por la respuesta en Barcelona y dos fechas llenadas por completo en Madrid y Barcelona tras ese primer paso por el Primavera Sound de 2025, ¿quién sabe? Quizá se atrevan a hacer gira de estadios para su próximo álbum. Y, desde luego, recordarán Barcelona.

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